Cuando ves el precio de una reserva es fácil pensar que eso es lo que vas a ganar. Pero entre lo que paga el huésped y lo que llega a tu cuenta hay varios descuentos. Conviene conocerlos antes de decidir si alquilar, cómo hacerlo y con quién.
1. La comisión de la plataforma
Airbnb y Booking se quedan una parte de cada reserva. El porcentaje depende de la plataforma y de cómo tengas configurada la cuenta, así que revisa bien qué te cobran a ti y qué cobran al huésped.
2. Limpieza y lavandería
Cada salida lleva una limpieza completa, cambio de ropa de cama y toallas y reposición de básicos. Con estancias cortas, este gasto pesa mucho; con estancias más largas, se reparte entre más noches.
3. La gestión
Si trabajas con una gestora, cobrará un porcentaje o una cuota. Pregunta sobre qué importe se calcula el porcentaje y si hay cargos aparte, como mantenimiento, reposiciones o altas en plataformas. Lo importante es que todo esté por escrito.
4. Mantenimiento y suministros
Luz, agua, internet, comunidad, seguros y las pequeñas reparaciones del día a día. No dependen de cada reserva, pero hay que tenerlos en cuenta en la cuenta de cada mes.
5. Los impuestos
Los ingresos por alquiler vacacional se declaran. En Canarias se aplica IGIC en lugar de IVA, y tu caso concreto depende de cómo alquiles y de tu situación fiscal: consúltalo con tu gestoría.
Un ejemplo sencillo
En nuestro informe mensual de ejemplo, un mes con 2.340 € en reservas acaba dejando 1.139 € al propietario después de comisiones, gestión, limpieza y una pequeña reparación. Es un ejemplo ilustrativo: cada vivienda es distinta.
Si quieres hacerte una idea con tu vivienda, prueba nuestra calculadora de rentabilidad. Y si quieres la cuenta exacta, pídenos una evaluación gratuita.
Esta guía es informativa y no sustituye al asesoramiento legal o fiscal sobre tu caso concreto. La normativa cambia: revisamos cada caso en la evaluación gratuita.

